¿Le salió el patriotismo a Slim o ‘el interés tiene pies’?

El magnate mexicano de origen libanés Carlos Slim Helú, sexto en la lista de Forbes, le entró al debate del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), para defender sus propios intereses, pero no pudo sostener sus argumentos frente a Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional, quien se la puso muy fácil al empresario: “Que lo construya con su propio dinero”.RubenCardenas

La polémica se ha centrado en qué tan prioritaria es una nueva terminal aérea, pero, sin duda alguna, Carlos Slim es quien saldría más beneficiado en la construcción de esa colosal obra pública -comparada por el propio Slim con el Canal de Panamá en importancia- porque es el contratista mayor y hasta el operador financiero, así que es poco creíble una defensa motivada por otras razones ajenas al dinero.

Tal vez si Carlos Slim no fuera a extender tanto sus ganancias con esta magna obra, habría sido genuina, incluso patriótica, su participación en el debate, pero como existen intereses financieros tan visibles, no puede refutar esa propuesta de AMLO de que construya el aeropuerto con recursos propios, no con los públicos.

Carlos Slim es el principal contratista, junto con otros tres empresarios, por cierto de no grata memoria para la mayoría de los mexicanos. Por parte de Slim, está Grupo Carso y la Constructora FCC, una compañía española en la que ha invertido más de 2 mil millones de euros y a la que financió con su propio banco para estabilizarla y competir por licitaciones de obra pública en el mundo. También están Grupo Ángeles, de Olegario Vázquez Raña y la empresa española Aldesa, la misma que construyó el Paso Exprés -donde se hundió una parte y se hizo el gran socavón- además, llevan mano algunos familiares políticos del expresidente Carlos Salinas De Gortari, todos ellos beneficiarios con la edificación de la nueva terminal aérea, diseñada para entrar en operaciones en el año 2020.

Actualmente, se realizan siete obras en el NAIM, cinco en el lado tierra y dos en el lado aire; el avance de los trabajos preliminares al primer trimestre del presente 2018 es del 90 por ciento, mientras que otros llevan un avance físico de entre el 50 y 80 por ciento. La obra está valuada en 13 mil millones de dólares y una buena parte iría a los bolsillos de estos cuatro principales contratistas.

Entonces, no se puede creer que, de pronto, haya brotado desde lo más profundo del corazón de Carlos Slim un interés por el bienestar de los ciudadanos, al recomendar la continuidad de esta obra, cuya importancia en beneficios “solamente la superaría el Canal de Panamá”, según dijo ante los medios de comunicación.

Total, si fuera real su gran amor por México ya habría reaccionado ante sucesos que realmente han afectado a la sociedad. Por ejemplo, cuando se descubrió esa corrupción a raudales en la compra de la “casa blanca” de la familia presidencial, en los casos de La Estafa Maestra, la desviación de recursos de erarios estatales hacia campañas del PRI, la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, Guerrero, los miles de muertos y desaparecidos durante los últimos dos sexenios, los robos millonarios de exgobernadores en la mayoría de los estados, el incremento de la violencia en el país, la colusión de autoridades con los cárteles de las drogas y un larguísimo etcétera de temas jamás abordados por quien durante varios años estuvo considerado como el hombre más rico del mundo ¿Acaso será que ha preferido Carlos Slim guardar silencio, sobre todo en asuntos de corrupción política, porque no quiere afectar intereses?

No es Carlos Slim Helú la persona más autorizada que digamos para defender la continuidad de la obra del nuevo aeropuerto en la capital del país, claro está. Su participación en el tema sirve para medir, de ahora en adelante, los límites en la defensa de ese proyecto por parte de este grupo hegemónico, el cual López Obrador aseguró que detendría, de llegar a la presidencia.

COLMILLOS Y GARRAS

EL GOBIERNO DEL estado y el municipio de Durango presentaron ayer ante colegios de ingenieros, arquitectos, especialistas del ramo y ciudadanía en general, el Programa de Infraestructura 2018. Sólo en el municipio de la capital la inversión será superior a los 633 millones de pesos… EL PROGRAMA INCLUYE acciones de infraestructura urbana, cultural, educativa, física y educativa, de salud, turística, hidrosanitaria y carretera, que se crearán en zonas urbanas y rurales… EN EL PRESENTE 2018 se concluirán algunas obras de pavimentación en diversas zonas de la ciudad, así como de conservación de caminos en la zona serrana del municipio de la capital y quedarán terminadas las obras en diversos planteles de educación superior.

Twitter @rubencardenas10

Ruben Cardenas Ruben Cardenas (568 Posts)


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